Operaciones Mecanizadas en el Desierto: La Batalla de Ain-el-Gazala

El comandante en jefe británico para Medio Oriente Mscal Claude
Auchinleck se vio presionado por el primer ministro Churchill para
lanzar una ofensiva en el norte de África a comienzos de 1942. Sin
embargo consideró que era imposible hacerlo antes de junio cuando
las unidades enviadas a Siria, Irán e Irak volviesen a África.
Para la misma época, marzo, Rommel discutía con Hitler las futuras
operaciones en el teatro. En esas reuniones se le informó a Rommel
que no debía esperar refuerzos pues la campaña rusa consumiría
los disponibles en su próxima ofensiva, asimismo la inteligencia alemana
le comunicó que en los Estados Unidos de Norteamérica el My
Grl George S. Patton acababa de completar el entrenamiento para
combate en el desierto de un cuerpo de ejército completo.
Entre las operaciones que se planteaban una era la captura de
Malta por medio de un asalto aéreo, ejercicio cuyo nombre en clave
era Hércules. Otra acción llamada Teseo consistía en una ofensiva
limitada en la región de Ain-el-Gazala con el objetivo de destruir las
unidades blindadas inglesas y tomar Tobruk.
La preparación de Hércules implicaba someter a Malta a fuertes
bombardeos aéreos para reducir sus defensas. Los bombardeos obligaron
a los ingleses a retirar sus buques y submarinos de la isla y a
gran parte de su fuerza aérea. Esto le permitía a Rommel asegurar sus
líneas de abastecimiento a través del Mediterráneo lo que facilitaba el
lanzamiento de la operación Teseo.

Las Fuerzas Enfrentadas

Los Ingleses

El octavo ejército Inglés bajo el mando del Tte Grl Ritchie era
una fuerza experimentada en el teatro africano y con un muy buen
nivel de instrucción, aunque las derrotas sufridas a manos de Rommel
habían deteriorado su moral.
La infantería británica estaba mejor equipada que su contraparte
italiana, pero carecía de la movilidad de las tropas alemanas. Aún así
sus divisiones eran superiores en número y poder de fuego.
En cuanto a la artillería los ingleses desplegaban una superioridad
de ocho a cinco con relación a las piezas dispuestas por el eje.

Respecto a tanques los ingleses alineaban 167 Grant, 149 Stuart,
257 Crusader, 166 Valentine y 110 Matilda, es decir un total de 849
vehículos contra los 560 que disponía su enemigo. Estos tanques
estaban repartidos de la siguiente forma los Grant, Stuart y Crusader
equipaban a las divisiones blindadas 1 y 7 pertenecientes al CE XXX
del Tte Grl Norrie; los Valentine y Matilda constituían las brigadas
de tanques 1 y 32 dentro del CE XIII del Tte Grl Gott. Los Matilda
y Valentine habían sido diseñados para combatir en apoyo de la infantería
por lo que eran lentos e incapaces de participar en un combate
blindado móvil.
La doctrina táctica británica continuaba siendo la misma que a
principios de la guerra, los tanques estaban diseñados principalmente
para apoyar a la infantería, y los modelos ligeros cumplían las funciones
tradicionales de la caballería. Después de tres años de guerra los
ingleses no habían variado su doctrina y continuaban desconociendo
el empleo de armas combinadas. Esta actitud, de por sí inadecuada se
agravaba en el terreno africano debido a que las amplias planicies y la
baja densidad de tropas hacían de esta región un campo ideal para el
empleo de formaciones móviles, combinadas y con alta capacidad de
maniobra.
La inhabilidad para enfrentar una guerra móvil disminuía la aptitud
ofensiva del ejército británico, aunque favorecía su potencia en la
defensa. La tendencia que marcan estos criterios afectaba asimismo a
los mandos cuya tendencia hacia la conducción lenta, metódica y
rígida de las operaciones los ponía en franca desventaja contra sus
pares germanos. Del mismo modo la doctrina británica no favorecía la
preparación de mandos de brigada y de división y de hecho no contemplaba
instrucción al nivel de cuerpo de ejército.

Los Italianos

Aunque las tropas italianas de la Segunda Guerra Mundial tienen
mala fama, realmente no eran tan ineficientes como se cree.
En esencia el ejército italiano era una fuerza de infantería. Las
divisiones no motorizadas prácticamente sólo podían ser empleadas
para defensas estáticas; el equipo en general estaba pasado de época y
nunca estuvieron bien aprovisionadas; contaban además con insuficientes
unidades de apoyo y un pobre equipo de transmisiones. Las
divisiones motorizadas aunque mejores, igualmente nunca dispusieron
de suficientes camiones.

En cuanto a artillería la mayoría de las piezas databan de la Primera
Guerra Mundial y su alcance no superaba los diez kilómetros.
Los cañones antitanque, entre los que se contaban algunos 88mm
provistos por los alemanes, se concentraban en las divisiones blindadas
y motorizadas por lo que las divisiones de infantería carecían de
ellos.
Los tanques italianos en África del Norte eran alrededor de 230.
El modelo principal era el M13/40 que al igual que los otros tanques
italianos se basaban en diseños de los años 30 y se hallaban completamente
superados en potencia y blindaje de fuego.
Entre las unidades italianas probablemente la mejor era la división
blindada Ariete debido a que muchos de sus oficiales habían sido
entrenados en Alemania. El resto de los oficiales del ejército ofrecían
un pobre cuadro de conducción debido a que los mandos superiores
habían alcanzado esa posición en razón de sus conexiones políticas y
no de sus habilidades profesionales. El resto del cuerpo de oficiales
veía dificultada su labor a causa de la discriminación social que se
planteaba frente al personal de tropa.

Los Alemanes

Las fuerzas alemanas al mando de Rommel habían recibido la designación
de Panzerarmee Afrika; dentro de él se integraba Panzergruppe
Afrika bajo el mando del Grl Cruewell y el tradicional
Deutsches Afrikakorps del Grl Nehring. Este último cuerpo comprendía
la PzD 15 del Grl von Vaerst, la PzD 21 del Grl von Bismarck,
que había acompañado a Rommel junto a la PzD 7 en Francia
en 1940, y la División Ligera 90 del Grl Kleeman.
El Panzerarmee Afrika tenía frente al Ej8 inglés la ventaja de una
mejor doctrina, que se veía reforzada por la introducción de la nueva
ametralladora MG 42, pero por lo demás su número y nivel de equipamiento
era menor. Las tropas del eje reunían 90.000 soldados frente
a los 100.000 ingleses. En tanques además de los italianos contaban
con 50 Pz Mk II, 223 Pz Mk III, 19 Pz Mk III especiales y 40 Pz Mk
IV. Aunque estos tanques eran alrededor del 30 por ciento de los que
podían reunir los ingleses contaban con una mejor velocidad y maniobrabilidad.
En armas antitanque disponían del poderoso cañón de 88mm capaz
de detener a cualquier tanque aliado a 3.000 metros de distancia,
también utilizaban el excelente cañón de 76.2mm capturado a los
soviéticos.

Al igual que en la campaña de Francia la Luftwaffe contaba con
oficiales de enlace en las tropas de vanguardia para proveer de un
inmediato apoyo aéreo táctico.
La mejor cualidad que desplegaba el Panzerarmee Afrika era la
calidad de su liderazgo. Los ascensos se regían por un sistema estricto
de aptitud y talento profesionales. Los oficiales tenían como regla
apoyar, consultar y mantener una excelente relación con la tropa a su
cargo lo que se veía facilitado porque los reemplazos provenían de las
regiones de origen de cada unidad. Además los oficiales en África
desplegaban una gran aptitud para “pelear con lo que hay”, una vieja
costumbre de la Reichwher. Una muestra de esto es el empleo de los
camiones de abastecimiento para transportar a las unidades de infantería,
lo que les permitía una gran movilidad para concentrar tropas
frente a un enemigo numéricamente superior.
Una de las críticas que siempre suelen hacerse sobre Rommel es
que su costumbre de dirigir desde el frente lo hacía ausentarse de su
puesto de mando para desesperación de su estado mayor. Esta aparente
desprolijidad estaba basada en una estricta preparación y selección
de sus oficiales. Rommel había eliminado de sus fuerzas a todos
aquellos mandos cuyo estilo de liderazgo o conocimiento no se aplicaban
a los principios de la guerra móvil, del mismo modo había promocionado
y apoyado a aquellos que sí tenían esa característica. Esto
hacía que las fuerzas a su mando tuvieran no sólo los mejores oficiales
sino que le otorgaban también un perfecto control y conducción de
las mismas, y la confianza de que sus planes y órdenes se cumplirían
aún en su ausencia.

Los Planes Alemanes

Las Cartas se encuentran en la sección de fotos

La costa del norte de África presentaban para los combates de las
Segunda Guerra Mundial dos alternativas operacionales, la ruptura o
el envolvimiento. Ambos contendientes disponían sus fuerzas apoyando
un flanco en las costas del mar Mediterráneo y el otro en el
desierto donde rara vez se encontraban obstáculos naturales en que
apoyarse, como sucederá en El Alamein. Este dispositivo plantea
entonces el empleo de algunas de las dos maniobras mencionadas.
La posición de Ain-el-Gazala apoyaba su flanco derecho en la
costa y se extendía hasta 80 kilómetros hacia el sur donde se encontraba
la posición fortificada de Bir Hakeim. La línea comprendía
extensos campos minados detrás de los cuales los ingleses habían
construido puntos fuertes rodeados de alambradas de púas y campos

minados adicionales. Las posiciones inglesas contaban con emplazamientos
de cemento para las armas más pesadas y provisiones para
resistir varios días aún estando cercadas. Cada brigada de infantería
ocupaba un complejo de fortificaciones que se asemejaba a las de la
Primera Guerra Mundial. Estas brigadas operaban además con dos
posiciones defensivas a retaguardia disponibles en caso de tener que
replegarse. Detrás de la línea principal de defensa se encontraban
puntos fuertes como el cruce de caminos de Knightsbridge, el aeródromo
de El-Adem, y el puerto de Tobruk. La principal debilidad de
esta formidable zona de defensa era que más allá de Bir Hakeim sólo
se extendía el desierto, por allí pensaba entrar Rommel.
El plan consistía en emplear a los cuerpos X y XXI italianos y a la
Br 15 alemana en un asalto frontal contra la DI 1 sudafricana y la DI
50 inglesa en la zona norte de la línea defensiva. Esta fuerza tendría
la misión de aferrar y atraer a las reservas inglesas. En tanto Rommel
guiaría al Deutsches Afrikakorps y al CE XX italiano hacia el sur para
rodear la línea en una marcha nocturna y alcanzar el pueblo de Acroma
atacando a los ingleses por su retaguardia. Se preveía además
realizar un asalto anfibio al mando del Tte Hecker que aislase a las
divisiones aliadas al norte de la línea y enlazase con las tropas blindadas.
La DILig 90 tendría como misión apoderarse de El-Adem y
cortar la línea de abastecimientos inglesa.
Era este un plan audaz y peligroso especialmente porque la inteligencia
alemana no había podido penetrar la seguridad inglesa y la
información acerca de las fuerzas aliadas y la calidad de las defensas
era incompleta. De todas formas se fijó el inicio de la operación para
el 26 de mayo de 1942.

La Situación Aliada

Los aliados habían obtenido la famosa máquina Ultra que utilizaban
los alemanes para cifrar sus comunicaciones, gracias a ella pudieron
interceptar el 20 de mayo de 1942 una serie de mensajes que
denunciaban el ataque a la línea de Gazala en la las próximas semanas.
Esta información le sirvió a Auchinleck y a Ritchie para evadir las
presiones de Churchill acerca de la necesidad de lanzar una ofensiva
en África del Norte. Ambos estaban convencidos de que el Ej 8 no
estaba en condiciones de tal acción y vieron con agrado que Rommel
tomara la iniciativa y atacara primero.
El plan defensivo consistía en resistir el ataque con la infantería
en al línea principal de defensa y en los puntos fuertes y reservar las

fuerzas blindadas para contraatacar cualquier penetración que pudieran
lograr los alemanes.
La línea de Ain-el-Gazala presentaba, pese a su impresionante
despliegue algunas debilidades. En el frente de la DI 50 se abría una
brecha de diez kilómetros sólo cubierta por minas entre la BrI 69 y la
150. Al sur de esta última se presentaba otro hueco de 25 kilómetros
hasta Bir Hakeim donde se encontraba la Br 1 de la Francia Libre.
Aunque estas brechas se patrullaban regularmente, lo cierto es que
los obstáculos estáticos sin tropas de cobertura resultan absolutamente
inútiles. En el resto del frente muchos campos minados no estaban
en zonas que pudiera batir la artillería inglesa por lo que tampoco
resultaban útiles.
Otra debilidad la planteaban los depósitos de munición de artillería
para los cañones de 25 libras. Aunque los emplazamientos de estas
piezas eran buenos y sus guarniciones contaban con abundantes víveres
y agua, los depósitos de proyectiles en los reductos resultaban
bastante reducidos lo que disminuía el volumen de fuego de estos
cañones.
Pero el defecto principal lo constituía el hecho de haber sido
construida para cumplir ”…tres funciones distintas: constituir una
base segura y un trampolín de lanzamiento para la inminente ofensiva
del Ejército 8; proteger a Tobruk de cualquier posible ataque y proteger,
por lo menos así se esperaba, las posiciones de la frontera egipcia
más al este. Esta multiplicidad de objetivos condujo a una serie de
conflictos de prioridad, a confusiones y compromisos varios: por
ejemplo, para conseguir la enorme cantidad de minas y de alambre de
espino necesarios para el campo minado situado al oeste, fue preciso
desmantelar otros campos minados y otras alambradas que rodeaban
Tobruk”.99
El comando británico pensaba compensar las debilidades de esta
línea por medio del empleo de sus unidades blindadas, pero para ello
éstas debían estar emplazadas en lugares que permitieran su rápido
desplazamiento y concentración. La fijación de estos sitios dependía
de la apreciación que hicieran los ingleses acerca del punto de esfuerzo
principal del ataque alemán. Auchinleck y Ritchie creían que el
ataque sería lanzado contra el centro de sus posiciones, conforme a
ello ubicaron a la DBl 1 entre Knightsbridge y Bir Lefa. La DBl 7 fue
colocada más al sur en Bir Buid detrás de Bir Hakeim en previsión de

un eventual envolvimiento, con esta misma intención la BrIMot 3
india fue colocada al sur de esta última posición para formar una pantalla
de alerta. Ambas divisiones fueron desplegadas de manera fraccionada
por lo que cuando se inició la batalla no pudieron
concentrarse para actuar en masa. Al separar las unidades integrantes
de las divisiones blindadas se impidió además que actuaran unas en
apoyo de las otras, y por otra parte como se le asignaron posiciones
fijas de defensa limitaron su aptitud de desplegarse para un contraataque.
Para agravar la situación las relaciones de comando británicas no
fueron las mejores. Aunque Ritchie era el comandante efectivo del Ej
8, su superior Auchinleck intervenía en las decisiones operativas de
su subordinado lo que hacía que los jefes de unidades muchas veces
no supieran desde donde se generaba la orden, y como dice un viejo
adagio militar “orden, contraorden, desorden”.
Las Acciones
El 26 de mayo de 1942 las tropas al mando del Grl Crüwell avanzaban
hacia el sector norte de la línea de Gazala bajo el apoyo de un
fuerte bombardeo de artillería en busca de puntos de penetración del
dispositivo. Mientas tanto el Deutsches Afrikakorps y el CE XX italiano
se reunían alrededor de Rotonda Cegnali para comenzar luego
de la caída del sol la Operación Venecia. Esta consistía en una marcha
nocturna de más de 50 kilómetros ejecutada por 10.000 vehículos con
el objetivo de rodear las posiciones inglesas. Para asegurar el éxito de
la operación se habían establecido por anticipado puntos para el reabastecimiento
de combustible. A las 0600 del día siguiente las tropas
se encontraban al sur de Bir Hakeim listas para completar la segunda
etapa del envolvimiento, ya dentro del dispositivo inglés. Sólo se
hallaba ausente la División Trieste que al perder el rumbo en la noche
había tropezado con los campos minados que protegían la zona de
la Br 150 al sudoeste de Rotonda Ualeb.
Aunque Rommel pensaba haber tomado completamente por sorpresa
a los ingleses, éstos estaban siguiendo sus movimientos, aunque
en nada variaron su dispositivo ni se prepararon para contrarrestar el
avance alemán. Esta inactividad es sumamente grave debido a que la
presencia de Rommel en el sur determinaba que el ataque principal
se realizaría por allí y no por el centro como esperaban los ingleses.
A las 0630 la PzD 21 y la Ariete dispersaron a la BrIMot 3 india,
poco tiempo después Rommel se enfrentó con la dispersa DBl 7, la

DILig 90 puso en fuga a la BrIMot 7 y capturó a su paso el puesto de
mando de la división inglesa; las PzD 15 y PzD 21 trabaron combate
con la BrBl 4 rechazándola aunque con severas pérdidas. La DBl 7
había sufrido una dura derrota y sus restos sólo pudieron reunirse
alrededor de El Adem perseguidos por la DILig 90.
Acudiendo en ayuda de la DBl 7, a las 0845 la DBl 1 envió hacia
el sur a la BrBl 22 que fue batida por un ataque concéntrico de las dos
divisiones blindadas alemanas. Esta victoria resultó costosa debido a
que los tanques Grant se mostraron como una dura competencia para
los blindados alemanes; para compensar Rommel ordenó que los
batallones pesados Flak 18 y 35 actuaran en conjunto con los tanques
de manera ofensiva.
Rommel tuvo aquí un error de percepción de la batalla, consecuencia
de la deficiente inteligencia con que inició el combate. Creyendo
que la ofensiva estaba decidida ordenó a sus tropas continuar
adelante, como para liquidar el asunto. Sin embargo todavía debía
enfrentar muchas desagradables sorpresas por parte de los ingleses.
Hacia el medio día fue atacado por ambos flancos por la BrBl 2 y
la BrBl 1 al sur de Knightsbridge. El asalto inglés fue descoordinado
aunque logró perturbar el avance alemán. Para la noche del 27 las dos
divisiones panzer se encontraban alrededor de Bir Lefa habiendo
sufrido grandes pérdidas y escasas en combustible y municiones. La
división Ariete había sido rechazada duramente en su ataque a Bir
Hakeim y la DILig 90 fue atacada en Retima por la BrBl 4. Todo esto
terminó por convencer a Rommel de que la batalla iba a ser más
complicada que lo esperado. Comprendió también que haber dejado
atrás Bir Hakeim sin capturarlo dejaba expuesta su línea de abastecimientos
por lo que debía someterla o hallar otra salida.
Los ingleses, pese a los reveses iniciales confiaban en poder ganar
la batalla, sin embargo poco hicieron en ese sentido. La BrBl 22 permaneció
inmóvil durante todo el día 28 vigilando a la PzD 15, y sólo
la BrBl 4 logró provocar algunas bajas en la Ariete, aunque fue contenida
por el fuego antitanque de la DILig 90.
Prácticamente sin combustible ni municiones Rommel solicitó
urgente ayuda a Crüwell. Este lanzó nuevos ataques para penetrar la
línea Gazala y alcanzar al cercado DAK, sin embargo sus ataques no
lograron ninguna entrada aunque sí sufrieron duras pérdidas.
En esa situación desesperada la capacidad profesional y el liderazgo
de Rommel salvaron el momento. Partiendo hacia el oeste comenzó
a buscar un camino entre los campos minados, no para sacar a
las cercadas tropas alemanas sino para dar paso a las columnas de

abastecimiento. Así fue que en la noche del 28 halló la brecha buscada
y personalmente guió la columna de camiones de suministro. Con
esto reaprovisionó completamente a sus tropas y reinició las acciones.
Ese mismo día fue informado de que el Grl Crüwell había sido capturado
al ser derribado su avión de reconocimiento, su reemplazo fue el
Mscal Albert Kesselring, comandante del teatro de operaciones que
se hallaba en visita de inspección.
El día 29 las divisiones Brescia y Pavia estaban logrando lentos
avances en los campos minados de la brecha entre la BrI 150 y la BrI
69. Durante el día las cercadas fuerzas de Rommel se trabaron en un
prolongado combate con las BrBl 2 y 22 que cesó al caer la tarde con
un resultado inconcluso y grandes pérdidas para ambos bandos.
Rommel decidió reagrupar sus fuerzas retirándose ligeramente hacia
el oeste en la zona de Sidi Muftha en la esperanza de enlazar con las
tropas de Hecker, no fueron empleadas en la operación anfibia, y
cuyos ingenieros trataban de estabilizar un paso entre los campos
minados ingleses.
Para poder reagruparse Rommel tendió una pantalla de cañones
de 88mm que efectivamente pudieron contener los asaltos blindados
ingleses del día 30 mientras las fuerzas del DAK intentaban apoderarse
de Sidi Muftha y desalojar a la BrI 150 que defendía la zona. El
primero de junio Rommel, liderando personalmente una sección de
granaderos panzer tenía éxito en su empresa, capturando 3.000 prisioneros
y 124 cañones en la batalla que se conoce como la del Hexenkessel,
el “Caldero”. Esto le permitió al general alemán
establecer contacto con las fuerzas alemanas del otro lado de la línea
de Gazala.
La caída de la BrI 150 cambió la situación de la batalla. Rommel
gracias a su iniciativa y liderazgo logró restablecer el equilibrio perdido
luego de haberse encontrado con fuerzas superiores a las esperadas.
Para los ingleses la victoria comenzaba a escapárseles.
Auchinleck presionó a Ritchie para que lanzara un contraataque dirigido
contra Bir Temrad que constituía el núcleo central de las líneas
de abastecimiento alemanas. Se había planeado empeñar en esta
misión a la DI 5 india perteneciente a la reserva inglesa, pero el comandante
del Ej 8 decidió que el ataque hacia el oeste se realizaría
empeñando cada brigada de la línea de defensa una compañía reforzada.
Toda la operación se disolvió en ataques aislados que no llegaron
a constituir ninguna amenaza para las tropas del eje.
Ritchie decidió entonces lanzar un ataque contra el Caldero. La
idea era buena pero exigía de una fuerte concentración de tropas y

una muy buena coordinación, elementos que no se aportaron. El
mando del ataque se dividió entre el CE XIII, a cargo del sector norte
y el CE XXX que atacaría desde el este. El control operacional lo
tendría la DI 5 india hasta la apertura de alguna brecha en que pasaría
a la DBl 7. Ritchie además retrasó el ataque en busca de mejores
avenidas de aproximación. Esto le dio a los alemanes las 24 horas que
necesitaban para prepararse. A las 0250 del 5 de junio comenzó el
ataque inglés bajo la protección de una barrera de artillería en el sector
sudeste del Caldero defendido por la Ariete. El fuego preparatorio
de artillería cayó en una porción vacía de desierto, aún así la BrI 9
india y la BrBl 22 lograron penetrar el Caldero. Rommel respondió
empeñando todos los cañones de 88mm disponibles lo que obligó a
los atacantes a retroceder.
El Zorro del Desierto aprovechó esta oportunidad para contraatacar
con los blindados de la PzD 15 y la Ariete. Los tanques ingleses se
retiraron dejando sola a la infantería que fue arrasada por el ataque
alemán que en una hora dio cuenta de cuatro regimientos de infantería.
Mientras tanto el CE XIII atacaba con 100 tanques pesados a la
PzD 21. Este ataque se realizó sin el apoyo de la infantería por lo que
las baterías antitanque alemanas pronto pusieron fuera de combate a
70 vehículos ingleses.
Estabilizada la situación, por la tarde la PzD 21 comenzó a avanzar
hacia el oeste en dirección a Knightsbridge mientas la PzD 15 se
dirigía hacia el sur para alcanzar Bir-el-Harmat y atacar desde allí el
flanco sur de las posiciones británicas. En una maniobra perfecta de
movilidad y coordinación ambas divisiones panzer cayeron sobre las
BrI 10 y 9 y la BrBl 22. Durante el día 6 las fuerzas inglesas esperaban
un contraataque que nunca llegó, para el anochecer las brigadas de
infantería habían sido destruidas junto con otros 100 tanques y cuatro
regimientos de artillería ingleses.
Llegado a este punto Rommel decidió tomar Bir Hakeim la que
fue evacuada por los franceses la noche del 10 al 11 de junio.
Los tremendos combates librados habían provocado terribles
pérdidas, al punto que la DILig 90 contaba solamente con 1.000
hombres, los ingleses aún tenían 330 tanques mientras que el eje sólo
disponía de 130. El 11 de junio Rommel decidió conservar la iniciativa
y lanzó sus fuerzas hacia el este. Mientras la PzD 21 realizaba un
ataque de diversión hacia el norte, la PzD 15, la DILig 90 y la Trieste
se movían hacia el este alcanzando esa noche Naduret y El Adem.

El día 12 los ingleses planearon un ataque contra la PzD 15 que
fue descubierto por las escuchas alemanas. Rommel planeó esperar el
golpe y luego tomar a los ingleses por detrás con la PzD 21. El ataque
inglés se retrasó por una discusión entre los comandantes de la BrBl 2
y 4, lo que provocó que el jefe de la PzD 15 los atacara en vez de
esperar ser atacado. Al medio día se empeñó la PzD 21 contra el flanco
de la DBl 7, provocando el retroceso de las fuerzas inglesas. En su
ayuda concurrió la BrBl 22 sin que mejorase la situación. Las pérdidas
inglesas alcanzaron los 120 vehículos.
El 14 de junio después de discusiones en el comando inglés,
Ritchie decidió abandonar la línea Gazala y retirarse hacia el este. El
terrible desgaste y cansancio sufrido en los días anteriores impidieron
a los alemanes realizar una efectiva persecución que evitase la retirada
de la mayoría de las tropas inglesas. El 21 de junio Rommel tomaba
Tobruk
En este combate los ingleses demostraron que nada habían
aprendido de la campaña de Francia de 1940.

99 Chandler, D, 1972, “La Batalla de Ain El-Gazala “ en “ Asi fue la Segunda
Guerra Mundial”Vol.3 Pg.112, Milán, Noguer.

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