El Cruce del Mosa La 7° Panzerdivisionen

(NOTA: LAS CARTAS SE ENCUENTRAN EN LA SECCIÓN
DE FOTOS)

 Esta división comandada por el famoso Grl
Rommel integraba
junto con la PzD 5, el PzK XV del Grl Hoth. Como dijimos en
su
avance atravesó la ciudad de St. Vith y aunque encontró algunos
bloqueos
y caminos destrozados pudo mantener un buen ritmo de
avance,
gracias a la muy buena coordinación del control de tráfico
del
comando de cuerpo que proveyó rápidamente de caminos
alternativos.
Rommel cruzó la frontera Germano-Belga desde el Eifel el 10
de
mayo de 1940, día en que alcanzó St. Vith y Vielsalm. Al día
siguiente
enfrentaba a las avanzadas de la DLC 4 en los alrededores de
Hotton,
para ganar el cruce del río Ourthe. Veinticuatro horas más tarde
llegaba
a Ciney y Leignon a 100 kilómetros de su punto de partida.
De los
primeros encuentros con las tropas aliadas Rommel concluyó
que era de
fundamental importancia abrir fuego rápidamente
pues “…la victoria se inclina
del lado de quien haya inmovilizado
primero al adversario con sus armas”96.
Observó que el disparar contra
el enemigo primero, aunque éste no fuera
visible, le permitía
obtener la iniciativa en el combate e imponer su
voluntad. Estas experiencias
obtenidas por Rommel y que aún hoy en día tienen
validez,
tuvieron efectos devastadores sobre las tropas francesas que,

como dijéramos anteriormente no disponían de la mejor moral
de
combate.
 La PzD 7 llevaba la delantera del cuerpo
blindado. Como, a diferencia
del resto de las divisiones blindadas alemanas,
poseía un solo
regimiento panzer, el 25 con 218 tanques, el Grl Hoth decidió
enviarle
en apoyo al PzR 31 del Cnl Werner, desprendiéndolo
temporalmente
de la PzD 5. Este refuerzo ampliaba el frente de avance
de
Rommel mejorando sus posibilidades de hallar un punto de penetración
en
las líneas aliadas.
Rommel alcanzó el Mosa el 12 de mayo, entre Dinant y
Houx
encontrando que los puentes sobre el río habían sido volados por
los
belgas ante su avance. Frente a él se encontraban las tropas del Ej
9
 del Grl Corap quién frente el avance alemán
había ordenado ese
mismo día el repliegue de sus fuerzas detrás del Mosa. Al
tiempo en
que las avanzadas germanas llegaban a Dinant las defensas
francesas
reunían a los restos de la maltrecha DLC 1 y más al norte en Yvor
la
DLC 4. Para cuando las fuerzas alemanas se concentraron sobre el
río
para preparar el cruce la defensa enemiga contaba frente a Givet
con
parte de la DI 22, a la que le faltaban algunos batallones que
estaban
en maniobras de práctica, y la DI 18 tipo A que había tenido
que
recorrer 90 kilómetros de territorio belga para alcanzar el Mosa
frente
a Dinant. Las defensas fijas belgas en el sector ofrecían algunos
bunkers
que en su mayoría carecían de planchas blindadas de protección
por
lo que resultaban vulnerables al fuego de los tanques. Como se
puede observar
los defensores llegaron al río al mismo tiempo que la
división de Rommel por
lo que, pese a sus valientes esfuerzos no
podían ofrecer una defensa firme.
Esta es una de las consecuencias
de la posición del gobierno belga de no
permitir el avance francés
hasta iniciado el ataque alemán.
Ese mismo día
tropas del B Motociclista 7 encontraron frente al
pueblo de Houx una pequeña
isla en medio del río, que como descubrieron
luego se hallaba conectada a
ambas orillas por una vieja presa
de piedra, que permitía el paso en fila de
a uno a los soldados. Las
presas sobre el Mosa no habían sido voladas debido
a la sequía, pues
se temía que pudiera bajar el caudal del río y
multiplicarse así los
lugares de vadeo. El batallón alemán aprovechó esta
oportunidad y
logró poner varias compañías en la ribera occidental el mismo
día de
su llegada y al día siguiente alcanzar el pueblo de Grange a dos
kilómetros
al oeste del Mosa.
El día 13 de mayo las tropas alemanas
comenzaron a intentar cruzar
el río en botes de asalto bajo un nutrido fuego
de armas livianas y

artillería francesa. El mismo Rommel se encontraba entre las tropas
de
vanguardia recorriendo los distintos puntos de cruce y en su relato
señala
que el fuego recibido era poderoso, pero que no se veía ningún
enemigo.
Observamos aquí que el criterio del campo de batalla vacío
continúa vigente.
Señala asimismo Rommel que el cruce se podría
haber facilitado por medio de
una cortina de humo pero admite que
carecía de ese recurso, por lo que ordenó
en su lugar, que se incendiaran
algunas casas en la ribera. Aún con este
medio la resistencia que
se presentaba era fuerte pero se manifestaba mayor
al sur de Dinant
que en el norte de allí.
En esa zona se hallaba un pueblo
llamado Leffe donde Rommel
decidió intentar el cruce concentrando el fuego de
protección de un
grupo de tanques y dos obuses de campaña contra las
posiciones francesas
de la orilla opuesta. El método dio resultado acercando
los tanques
hasta unos 50 metros de la orilla donde marchaban paralelos
al
río con sus torres giradas 90 grados. Bajo esa protección se logró
el
tendido de un cable que permitió el remolque de pontones y el paso
de
botes de goma. Rommel se puso entonces a la cabeza del R de
Fusileros 7 (
RFus 7)y cruzó el río en un bote. Al llegar a la otra orilla
hubo de
enfrentar un ataque de tanques franceses. La compañía de
infantería que había
logrado cruzar hasta el momento no poseía armas
antitanque, pero igualmente
fiel a su aprendizaje Rommel ordenó
abrir fuego de inmediato sobre los
blindados, los que retrocedieron a
más de un kilómetro de las posiciones
alemanas. Como consecuencia
de ello los soldados franceses ocultos en los
alrededores se entregaron
como prisioneros.
Los mandos franceses estaban
recibiendo, producto de sus malos
sistemas y medios de comunicación,
información poco clara y tardía;
así el Grl Boucher comandante de la DIMot 5
se enteró a la una de la
mañana del 13 de mayo del cruce alemán, mientras que
el Grl Martin,
comandante del CE 11 responsable del sector, lo hizo recién a
las
cuatro de la mañana; como no pudo comunicarse con el Grl Corap
tuvo
que planear por su cuenta un contraataque. Esta operación consistía
en
retomar Grange por medio de un ataque del RIMot 39 y de
un escuadrón de
taques, la hora fijada para el ataque eran las 0730. El
regimiento de
infantería informó sucesivamente a las 0630 y a las
0745 que su unidad no
estaba lista para el ataque, el cual ya había
sido pospuesto para las 0800
horas. Sin embargo el escuadrón de tanques
no fue informado de esto por lo
que avanzó en solitario y arrasó
las posiciones alemanas que encontró,
capturando ocho prisioneros,

pero faltos de infantería para asegurar el terreno, los tanques se
vieron
obligados a replegarse.
Algo más al norte el Grl Boucher planeó su
propio contraataque
en la intención de tomar el pueblo de Aut.-le-Wastia al
noroeste de
Grange. Pensaba hacerlo en la madrugada del 13 de mayo con
un
batallón del RI 129que no pudo preparase hasta una hora después de
lo
previsto cuando fue dispersado en su zona de reunión por la
Luftwaffe.
Boucher decidió emplear entonces un regimiento de dragones
motorizados, que
no estuvo disponible hasta 24 horas después
en que alcanzó con éxito el
objetivo fijado.
En tanto esto sucedía Rommel había logrado hacer cruzar
con
éxito a buena parte del RFus 7 por Leffe en dirección a
Onhaye,
mientras que al norte la cabeza de puente de Grange estaba
siendo
reforzada por el RFus 6 y el batallón antitanque de la división.
El
14 de mayo la situación de la PzD 7 era aún precaria pero auspiciosa.
El RFus
7 del Cnel Bismarck estaba muy cerca de Onhaye y
Rommel había logrado cruzar
30 tanques vía Leffe, en tanto en el
norte la cabeza de Grange continuaba
reforzándose. Sin embargo
estas posiciones habían dejado bolsas de
resistencia en su retaguardia
que debían ser eliminadas. La maniobra prevista
para asegurar el
cruce había sido estudiada por la división en los ejercicios
y prácticas
realizados en Godesberg. Se trataba de avanzar y asegurar
Onhaye
para luego torcer hacia el norte y atacar por la retaguardia a las
tropas
que defendían el Mosa.
En la mañana del 14 Rommel recibió un súbito
mensaje de Bismarck
comunicándole que estaba rodeado, de inmediato ordenó
enviar
hacia Onhaye los 30 tanques disponibles en la orilla
occidental.
Este avance blindado al que se sumó Rommel no encontró
resistencia
alguna por lo que parece que Bismarck comunicó que había
“llegado”
(eingetroffen), en vez de estar “rodeado”(eingeschlossen)97.
Reunido
con Bismarck, Rommel le proveyó cinco tanques para que
rodeara
Onhaye y comenzara luego su marcha hacia el norte, mientras que
él
y el Cnl Rothenburg con el resto de los blindados bordeaba el bosque
al
norte de esa localidad. Mientras realizaban esta operación las
columnas
comenzaron a recibir fuego antitanque y de artillería
debiendo
refugiarse en el interior del bosque. El fuego era muy preciso
y
Rommel pidió el apoyo de la aviación para que con sus Stukas silen-

ciaran las baterías francesas. Poco después las tropas alemanas
capturaban
en una de las casas de la ciudad a un capitán francés de
artillería
que valientemente había reglado el fuego de los cañones
galos.
Por la tarde el pueblo caía en manos alemanas.
Las tropas que
intentaron contener a Rommel pertenecían a la
DI Norteafricana 4 (DINA 4),
una de las mejores divisiones del ejército
y que hasta el momento había
estado en reserva. Esta unidad
debía operar en conjunto con la DCR 1, pero
sucedieron algunos
eventos que hicieron fracasar esa acción. La DCR 1
pertenecía a la
reserva del GQG y Gamelin la había destinado originalmente a
apoyar
el Plan D. Para ello el 11 de mayo fue enviada a Charleroi a
donde
llegó la noche del 12, durante el día 13 permaneció inmóvil
mientras
los Grls Georges, Billotte y Corap se disputaban su empleo. A la
media
noche se decidió empeñarla en apoyo del CE 11 del Grl Martin,
pero
no fue hasta las 1300 horas del día 14 que se emitieron las órdenes.
De allí
que sólo estuviera disponible para el combate en la región
el día
15.
Estos eventos son los que condujeron al empleo solitario de la
DINA 4
contra Onhaye. Contrariamente a lo que podría suponerse se
dio a esta
división un papel defensivo lo que facilitó la afirmación de
la cabeza de
puente de Rommel sobre el Mosa.
Mientras esto ocurría la situación empeoraba
para los franceses.
Una división de infantería alemana estaba cruzando el
Mosa en Yvoir,
en tanto que otra presionaba a la DI 22 (tipoA) en Givet, la
que retrocede
súbitamente debido a que su Jefe de Estado Mayor ordenó
un
desatinado repliegue. Preocupado por la inseguridad de la posición
de
sus DI 18 y DI 22 a las 1900 horas del día 14, el Grl Martin ordenó
su
repliegue tras la línea Florennes-Vodecee. Tras los franceses
Rommel
avanzaba a paso firme alcanzando su penetración una profundidad
de
12 kilómetros.
Mientras Martin intentaba armar una nueva línea de defensa,
su
jefe el Grl Corap a las 1400 horas del día 15 informaba al Grl
Billotte
que deseaba retirar al Ej 9 a sus líneas originales en la frontera
Francesa.
Billotte lo autorizó pero le ordenó detenerse en la línea
Walcourt-
Rocroi. El resultado de este repliegue fue desastroso y marcó
el
comienzo del fin del Ej 9. Nuevamente las malas
comunicaciones
francesas hicieron estragos en la conducción de la batalla,
algunas
unidades recibieron las órdenes originales, otras fueron
informadas
del repliegue pero a la línea del Grl Martin, y algunas no
recibieron
ninguna orden. Hubo unidades que no pudieron siquiera moverse
y
muchas se desbandaron y huyeron hacia el oeste. Como muestra de

este desorden Corap solicitó apoyo aéreo para proteger la retirada
pero no
pudo informar dónde se encontraba la línea del frente de su
ejército.
En
tanto Rommel ordenaba al Cnl Rothenburg avanzar el 15 hasta
Cerfontaine a 13
kilómetros más allá de Philippeville, en su flanco
derecho avanzarían los
tanques del Cnl Werner. Estas acciones contarían
con el apoyo de los Stukas
de la Luftwaffe.
La columna de Rothenburg, en la que viajaba Rommel se
encontró
con la DCR 1 del Grl Bruneau atrincherada en Flavion. La
división
blindada francesa había llegado al lugar el día anterior y como
su
columna de aprovisionamiento de combustible se encontraba a
retaguardia,
su comandante se preparó para repostar el día 15 y
operar
después del medio día. Conforme a ello ordenó a su artillería
replegarse
y sólo dejó una batería de seis piezas para apoyar a los
tanques
inmovilizados por falta de carburante. Cuando Rommel se
encontró
con los blindados franceses alrededor de las 0830 horas, éstos ya
habían
sido atacados por los Stukas. Los tanques alemanes atraparon a
los
franceses mientras cargaban combustible. La refriega fue terrible
y aunque
los cañones alemanes no podían penetrar el blindaje de los
Char B, los
artilleros pronto aprendieron que sí podían dañar sus cadenas.
Rommel decidió
flanquear a la división de Bruneau y dirigirse
hacia el sudoeste sabiendo que
los tanques del Cnl Werner avanzaban
directamente contra la DCR 1. Bruneau
intentó evitar esta trampa
y a las 1400 horas ordenó el repliegue al norte de
Florennes, pero
ya era tarde. Las pérdidas en tanques franceses fueron
terribles, incluyendo
en ello los que fueron incendiados por sus propias
tripulaciones
al quedar inmovilizados. Del BTan 37 sólo quedaron
cuatro
tanques, del 28 dos vehículos, el 26 perdió muchos de sus
tanques
ligeros y sólo el 25 estaba regularmente completo debido a que
llegó
tarde a la batalla por haberse perdido la noche anterior. A partir
de
aquí la DCR 1 había virtualmente dejado de existir, esa misma
noche
emprendió la retirada hacia la frontera francesa llegando allí con
sólo
17 tanques de los 150 de su dotación original.
Para las 1200 horas
Rommel había ocupado Philippeville y avanzaba
hacia Cerfontaine, en el camino
había capturado 450 prisioneros
y destruido 75 tanques.
Esta veloz
penetración había conseguido en tres días desbaratar al
Ej 9. La DI 18 se
disolvió y la DI 22 corrió la misma suerte, con ellas
desaparecía el CE 11
del Grl Martin. La DINA 4 no tuvo mejor destino,
barrida por el asalto de
tanques e infantería alemana, que llega

ron a capturar su puesto de mando en Neuville, se fragmentó y dejó
de ser
una fuerza efectiva de combate.
En las operaciones cumplidas alrededor del
cruce del Mosa en
Dinant se observa el contraste entre las doctrinas francesa
y alemana.
Los galos marchando a ritmo de la infantería y supeditando a
esa
velocidad el resto de las armas carecieron de reflejos para poder
responder
a los ágiles movimientos alemanes. Una prueba de ello lo da
el
repliegue de la artillería de la DCR 1 motivado por el supuesto de
que no iba
a ser empleada de inmediato y que para cuando ese momento
llegara habría
tiempo para su despliegue. Ese tiempo sólo
existía en los reglamentos
franceses que interpretaban la guerra como
si aún estuvieran en 1918. Del
mismo modo los sistemas de comunicaciones
y comando respondían a una época
perimida. Aunque los
soldados franceses pelearon valientemente su doctrina,
que fraccionaba
las funciones de las armas, no planteaba su actuar combinado
y
necesitaba de una estabilidad en el frente para poder tener tiempo
de
lanzar un contraataque, les impidió empeñarse exitosamente contra
los
germanos.
Por su parte éstos operaban con sus armas combinadas sobre
un
frente completamente móvil y persiguiendo más la desestabilización
del
enemigo que la propia estabilidad. Para apoyar esta fluidez
operacional
contaban con los equipos de comunicaciones, procedimientos
y
sistemas de comando necesarios. Así Rommel nos señala que su éxito
en el
Mosa estuvo ligado a su movimiento constante dentro del área
de su división y
acompañado del equipo de trasmisiones necesario
para emitir órdenes
directamente a los jefes en la primera línea de
combate. Señala además que su
presencia en estas unidades facilitó la
cursación de las órdenes pues ”…La
utilización exclusiva de la radio
desde el puesto de mando no hubiese dado
resultado, porque debido
a la necesidad de usar el código se hubiese tardado
demasiado en
mandar los partes a la división y en recibir las órdenes de
ésta. Sin
embargo se mantuvo constante contacto radiofónico con la sección
de
operaciones divisionaria, que se encontraba más atrás y cada mañana,
a
primera hora, así como por las tardes, tenía lugar un detallado cambio
de
impresiones entre el comandante divisionario y su jefe de
operaciones. Este
método demostró resultar sumamente eficaz.”98.

96 Rommel E., 1954”Memorias(Los años de victoria)”,
Biblioteca del Oficial
Vol.436, pg.52. Buenos Aires, Círculo
Militar

97 Horne A., 1974, “La Batalla de Francia”, pg.306,
Barcelona, Editorial Bruguera;
Rommel E., 1954”Memorias(Los años de
victoria)”, Biblioteca del
Oficial Vol.436, pg.61. Buenos Aires, Círculo
Militar.

98 Rommel E., 1954”Memorias(Los años de victoria)”,
Biblioteca del Oficial
Vol.436, pg.64. Buenos Aires, Círculo
Militar

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