TP SANTA MARÍA INFANTE – Tercera Parte

EL AVANCE HACIA EL CAMINO DE TAME

Otras fracciones de la Compañía P se habían mantenido reunidas con más éxito que los grupos de asalto de las 2. y 3. Secciones. Por distintas rutas de avance, dos grupos principales consiguieron llegar hasta una alcantarilla en el camino Santa María – Tame, a sólo pocos metros del objetivo de la Compañía, la casa N? 12 en la curva, en forma de V invertida. El primer grupo en llegar a esta muy adelantada posición, a 2.500 m. de la línea de partida, fue el 4. Grupo de la 3. Sección, conducido por el Capitán Nelson. Al amanecer se les unieron: la 4. Sección, los restos de la 1. Sección, tres grupos de ametralladoras de la Compañía H y el Comando de la Compañía F (mapa N° 8).

Durante el avance inicial, el 4. Grupo de la 3. Sección había perdido el contacto con. el 3. Grupo a unos 50 m. más allá del cementerio y a 25 m. del camino. A esa hora, denso humo y niebla les dificultaban ver aún a 10 m. de distancia. El fuego de ametralladoras desde la ladera este del "Cerro- S" en la colina 131, como así también el fuego de morteros y de artillería que parecía venir de todas direcciones, detuvo al 4. Grupo allí donde el terreno descendía hacia iin pequeño paso entre el cementerio y la colina 130.

Cuando el grxipo perdió el contacto con el resto de la 3. Sección, se le ordenó al Capitán Nelson, que se encontraba en. el centro de la columna derecha con la 4. Sección, que se adelantase para hacerse cargo. Antes de que el 4. Grupo llegase al fondo del paso, el Capitán Nelson lo alcanzó. Cuando llegó, el grupo recibía fuego de una ametralladora situada en el terreno más alto hacia la colina 103. Por alguna razón, ya sea porque no habían visto los grupos guías de fusileros de las 2. y 3. Secciones, o porque se habían ubicado en las posiciones de la loma después que los elementos de la Compañía F habían pasado, o porque habían planeado una emboscada, los sirvientes de ametralladora alemanes no habían hecho fuego anteriormente. ‘Para destruir las posiciones enemigas, el Capitán Nelson solicitó las ametralladoras livianas y los morteros de la 4. Sección. Éstos fueron traídos rápidamente y emplazados en el paso. A esa distancia, los morteros tiraban casi en línea vertical, pero ni éstos ni las ametralladoras, pudieron echar al enemigo de su posición. Fallándole estos medios, el Capitán Nelson le arrebató un fusil M-1 (Fusil semiautomático Garand, reglamentario para el infante) a uno de sus hombres y tiró una granada directamente sobre la ametralladora, destruyéndola y matando a los dos artilleros.

Después que fue silenciada la ametralladora enemiga, el 4. Grupo de la 3. Sección bajo- el mando del Capitán Nelson avanzó tan rápidamente por las laderas-del cerro al oeste del camino Min-turno – Santa María, que perdió el contacto con las unidades que lo seguían: el 4. Grupo de la 1. Sección, el Grupo de Comando del Pelotón de Compañía y los sirvientes de las ametralladoras de la Compañía H. Durante su avance los hombres del 4. Grupo corrían apresuradamente semiagachados, utilizando las terrazas y los cráteres que marcaban la ruta de avance como picaduras de viruela, para cubrirse del fuego de ametralladoras que pasaba sobre sus cabezas desde el extremo norte del valle del arroyo hacia el Cerro – S. En contraste con las rutas usadas por otras fracciones, parece que el 4. Grupo permaneció en las laderas más bajas del cerro, bien lejos del camino. Pasando por la pequeña saliente formada por el "Tit Izquierdo" y la colina 103, llegaron a un punto a 300 ni. más allá de ésta antes de enfrentarse con el enemigo; allí capturaron 2 morteros y 15 alemanes en sus trincheras, medio desnudos, tomados completamente por sorpresa. Luego de un breve intercambio de fuego con otro pequeño grupo enemigo que utilizaba pistolas ametralladoras, desde el frente izquierdo cerca del fondo del valle del arroyo, el 4. Grupo avanzó sin encontrar resistencia alguna hasta que llegó a la alcantarilla cerca de la vuelta en forma de V invertida del camino Tame – Santa María. Ya amanecía, pero el humo y la niebla eran tan densos, que la visibilidad era casi nula. En poco tiempo, fracciones más fuertes de la Compañía F se les unieron en la posición de la alcantarilla.

Inmediatamente detrás del 4. Grupo de la 3. Sección en el paso al norte del cementerio, la 4. Sección (Armas) conducida por el Teniente 1° D. Robert C. Kozuch, quedó muy pronto detrás de aquél. Una sección de ametralladoras de la Compañía H seguía a esta sección. Después de haber sido retardado por el alambre de púas más allá del cementerio, el grupo atravesó las alturas más allá del paso, sin enfrentar resistencia alguna y rodeó la ladera oeste del "Tit Izquierdo". Para entonces un grupo de la sección de ametralladoras se había separado en la obscuridad. En cuanto se supo esto, el Teniente 2do D. Eugene Loper, jefe de sección de la Compañía H, reunió al grupo restante con otra sección de ametralladoras que se había apartado de la columna derecha de la fuerza de asalto de.la Compañía F. Mientras tanto, la 1. Sección que debía avanzar detrás de la 2. Sección, pero que no había podido seguir en contacto con ella, los alcanzó y se colocó detrás de la 4. Sección.

A mitad de camino a través del "Tit Izquierdo", la 4. Sección recibió fuego de una ametralladora emplazada en la colina 101. Las ametralladoras y los morteros de la 4. Sección, emplazados en una zanja poco profunda en la ladera opuesta del "Tit", les devolvieron el fuego durante un corto tiempo y aparentemente concluyeron con la ametralladora enemiga. Entonces los hombres de la 4. Sección avanzaron nuevamente. Habían adelantado 15 m. solamente, cuando una ametralladora o pistola ametralladora —es difícil diferenciarlas— comenzó a hacerles fuego a sus espaldas desde la curva del "Tit Izquierdo". Abrazándose al costado de la pared de la terraza, la 4. Sección quedó fuera de alcance y luego cruzó una hondonada poco profunda más allá del "Tit Izquierdo". La sección continuó la marcha por las terrazas a lo largo de la ladera, hasta que se acercó a la casa, la N"? 4, en el costado izquierdo del camino. Allí la 4. Sección giró hacia el noroeste, bajando al valle del arroyo al pie del cerro. Después de treparse por una terraza, la Sección había marchado solamente unos metros cuando un fuerte fuego de mortero la detuvo unos 5 a 10 minutos.

El Teniente 1ro D. John M. Weston, oficial de órdenes, ordenó a la 1. Sección que se uniese como refuerzo. Los hombres llegaron de a pocos, pero sólo el equivalente a un grupo alcanzó a la 4. Sección. Llegando poco después de haber cesado el fuego de morteros, este puñado de la 1. Sección, como así también la 4. Sección, avanzó a lo largo de una zanja que se dirigía hacia el riachuelo y luego se desvió rodeando la ladera oeste de la colina 103. Cuando cesó el fuego de morteros, la columna de hombres de las 4. y 1. Secciones y el Pelotón de Compañía habían desplegado en una formación escalonada y esparcida. Sin hallar más resistencia, avanzaron hacia el norte hasta que llegaron a un punto cerca de la casa Nro 11, que estaba en el camino Tame – Santa María entre la bifurcación en forma de “Y” y la alcantarilla. Allí fueron detenidos por una voz que les gritó en un inglés perfecto: "¡El Comando por este camino!". Después de un silencio, el alemán descargó una pistola ametralladora directamente al aire. Los hombres de las 4. y 1. Secciones se alinearon contra una terraza cerca de la casa y esperaron a que se acercase el alemán para tenerlo a quemarropa. Lo oyeron venir, pero antes de poder verlo dio media vuelta y desapareció en la obscuridad. Luego de este incidente, el grupo avanzó hasta la alcantarilla y unió sus fuerzas con el Grupo del Capitán Nelson. Los tres grupos de la sección de ametralladoras de la Compañía H habían conseguido mantenerse a tono con el avance.

Justo cuando estos refuerzos alcanzaron al Capitán Nelson en la alcantarilla, algunas granadas de artillería norteamericana, como así también fuego alemán de ametralladoras y morteros desde el Cerro – S, comenzaron a caer en la zona. Aunque nuestro bombardeo cesó, luego de enviar por radio la orden a la artillería, el fuego alemán convertía a la hondonada en un sitio peligroso. Solamente la alcantarilla de piedra, que corría por tinos 150 m. debajo del camino al sur de la vuelta en forma de V invertida, ofrecía mucha protección dé este fuego. Unos 20 hombres se agolparon dentro del pequeño pasadizo hasta que parecían sardinas en lata; aquellos que no podían utilizar la alcantarilla, se atrincheraban contra las terrazas cercanas (mapa Nro 9). Al oeste del camino, se emplazaron ametralladoras de la Compañía H en

 

una superficie llana al costado del camino y en la terraza más alta. Una ametralladora liviana fue emplazada en un pozo de desagüe a través de la parte superior y del extremo del túnel de la alcantarilla. Los morteros de 60 mm. fueron emplazados en posiciones de enfilada de 15 a 30 m. a la derecha de la alcantarilla en la ladera sobre el camino. Para destruir la resistencia en Tame y reducir la presión contra sus tropas, el Capitán Nelson mandó a un grupo de cinco hombres con una ametralladora liviana a una casa en la parte nordeste del pueblo. Después de hostigar al enemigo varias horas, el grupo fue capturado.

Mientras los hombres del Capitán Nelson se atrincheraban en la alcantarilla, los alemanes abrieron fuego de todas direcciones. Tiraban desde el Cerro – S y desde Tame, a retaguardia y al flanco izquierdo de las posiciones en la alcantarilla y desde la altura al norte de Santa María. Si alguna vez los alemanes fueron arrojados o se habían retirado- de la colina 103, ahora habían regresado. Utilizaban sus armas automáticas en dicha colina y en una casa en el extremo del valle del arroyo. Algunos morteros alemanes en una parva situada en la ladera al este de la colina 126 (en el Cerro – S) y en posiciones bien ocultas al norte de Tame, lanzaban granadas dentro de la zona ocupada por la Compañía P. Alrededor de las 8,00 h. un grupo de francotiradores armados con pistolas ametralladoras y fusiles, bajaron desde la colina 126 hacia la hondonada entre esa colina y el camino Santa María -Tame. Viéndolos subir, la Compañía F abrió fuego y los alemanes tuvieron que correr a ponerse a cubierto en el lecho del arroyo. Consiguieron llegar hasta allí y mantuvieron su fuego contra la Compañía F durante todo el día. Ninguna de las dos fuerzas sufrió mayores bajas, pero el enemigo del valle constituía una seria amenaza para cualquier retirada de la Compañía F. En efecto, con la colina 103 en manos del enemigo, la pequeña fuerza del Capitán Nelson se hallaba ahora prácticamente aislada. El grupo defensor de la alcantarilla, a 400 m. más allá de la colina 103, era la única fracción de cierta importancia de la Compañía F que pudo conservar su terreno más allá de la línea de partida, el 12 de mayo. Los pocos hombres de la 2. Sección del Sargento 1ro Eddy resistieron cerca de la colina 103 durante el día y hasta medianoche, pero el resto de las unidades (el Sargento Pyenta con los remanentes de la 3. Sección y el Teniente Panich y el Sargento Casey con les sobrevivientes de las 2. y 3. Secciones) había quedado disgregado por las bajas y había retrocedido hasta el cerro del cementerio. El ataque de la Compañía P se había encontrado inesperadamente con una fuerte resistencia enemiga, pero había sufrido también por la falta de comunicaciones y de coordinación entre las unidades en la obscuridad. Como las radios SCR 536 estaban fuera de uso la mayor parte del tiempo, o imposibilitadas de alcanzar unidades adyacentes, el Capitán Nelson en el Pelotón de Comando de la Compañía no podía casi nunca enterarse de las actividades que desarrollaban sus secciones guías. Durante el ataque la patrulla del flanco del E. 338 no pudo mantenerse en contacto con la Compañía F, ni tampoco se estableció contacto visual entre las Compañías E y F. Sucedió que la Compañía E, en el ala derecha, obtuvo el mismo poco éxito que el ataque de la Compañía F había obtenido al oeste del camino Minturno – Santa María.

LA COMPANÍA E EN "EL ESTRIBO": 1. SECCIÓN

Partiendo a las 23,00 h., la Compañía E había avanzado rápidamente a lo largo del costado este del camino. En una formación de dos columnas, la 1. Sección a la derecha y la 2. Sección a la izquierda guiaban el avance. La 3. Sección seguía a la 1. y la 4. Sección a la 2., a una distancia de 100 m. La columna de la izquierda estaba a 75 m. del camino y la columna derecha a 75 m. más al este a lo largo de la ladera (mapa Nro 10).

Los 1. y 2. Grupos de la 1^ Sección, que eran guías de la columna derecha marchando a la par, avanzaron en tal forma, que pronto perdieron el contacto con el 3. Grupo que los seguía de reserva. Antes de llegar al "Tit Derecho", la 1. Sección se desvió equivocadamente de su predeterminado camino de avance y giró hacia el que corre detrás de la 2. Sección. Luego de marchar en esa dirección cierta distancia, el Teniente 2do D. "William K. Stauss, el jefe de la Sección, comprendió su error y volvió inmediatamente hacia la derecha, alejándose del camino. Mientras efectuada este rodeo involuntario, la 2. Sección se había adelantado a la 1. Sección, que recibió orden del Capitán D. Eobert K. Carlstone, jefe de la Compañía, de que cerrase la brecha y se pusiera a la par.

Al norte del "Tit Derecho", el fuego de ametralladoras detuvo a los 1. y 2. Grupos, que guiaban aún a la 1. Sección, durante unos 10 min. Al cruzar la poco profunda hondonada al norte del "Tit" y avanzar por la ladera sur de "El Estribo", algunas ametralladoras en la cima, hacían fuego sobre sus cabezas. Para reorganizarse y orientarse, los grupos se detuvieron brevemente en el camino hundido que corre a través de la ladera delantera. Después que el 3. Grupo alcanzó a los hombres en dicho camino, la sección corrió a la cima del extremo este de "El Estribo". Cuando los hombres llegaron a un borde justo debajo de la cresta, una ametralladora desde Pulcherini comenzó a tirar sobre sus cabezas. El fuego era largo, pero la 1. Sección se desplegó en cadena de tiradores y esperó hasta que la ametralladora cesase de hacer fuego.

Luego la 1. Sección avanzó a través de la cima de "El Estribo" hacia la ladera norte; allí los detuvo el fuego de tres ametralladoras. Una ametralladora enemiga se encontraba emplazada en el frente izquierdo de la 1. Sección, a través de la hondonada siguiente al norte de "El Estribo" y más o menos a mitad de camino bajando por la ladera. Las otras dos, también en el flanco izquierdo de la 1. Sección, estaban en la cresta de "El Estribo", luía cerca del camino y la otra más al’ este. La 1. Sección devolvió de inmediato el fuego de la ametralladora más cercana. El Cabo Ora Gregg, jefe reemplazante del 2. Grupo, efectuó 16 disparos con su fusil; el Teniente 2° Stauss vació su carabina y el soldado John Kocke tiró varias granadas de fusil. Sus esfuerzos o aquellos de las unidades adyacentes o de apoyo, deben haber sido eficaces, puesto que el fuego de la ametralladora más cercana cesó.

Pero las otras ametralladoras en y más allá de "El Estribo", continuaron su fuego en dirección a la 1. Sección y nuestras granadas de artillería estaban cayendo muy cerca. Además de luchar contra este fuerte fuego, carecían de apoyo en ambos blancos, de modo que el Teniente 2° Stauss ordenó a siis hombres que retrocediesen hasta la cresta donde los 1. y 2. Grupos se atrincheraron y establecieron seguridad a los flancos. Imposibilitado de moverse, el 3. Grupo no se pudo retirar al’ mismo tiempo que los otros. Se atrincheró en la ladera norte de "El Estribo", donde iba a’ permanecer hasta, unirse con el grueso de la Compañía E en el camino hundido, un día y medio después. La SCR 536 de la Sección, que no había funcionado en toda la noche, fue reparada y resultó iitil para hacer alargar el fuego de nuestra artillería. Pero ni el aparato de radio ni las patrullas de la 1. Sección habían podido mantener el contacto con la 2. Sección a la izquierda, que se suponía debería enfrentar mayor resistencia cerca del camino.

LA COMPANÍA E EN "EL ESTRIBO": EL GRUESO

En el flanco izquierdo de la Compañía E, los dos grupos guías de la 2. Sección habían avanzado rápidamente a lo largo de la ladera del cerro central, no hallando resistencia, con excepción del fuego de francotiradores y de artillería. Con el grupo izquierdo divisando el camino, los dos grupos avanzaron por el "Tit Derecho", cruzaron la hondonada en la base de "El Estribo" y subieron por su ladera sur hasta que dieron con el camino hundido. Allí la 2. Sección marchó por él unos 100 m. y luego se abrió en dirección a la ladera. Había llegado a un punto a 75 m. al sur de la segunda casa, la N° 9, desde el camino, cuando el fuego de ametralladoras desde la cresta la obligaron a detenerse.

Durante el avance de la 2. Sección, el 3. Grupo, de reserva, se había separado de los dos grupos guías. Para cuando el 3. Grupo llegó al "Tit Derecho", el fuego de la artillería y de los morteros era tan fuerte, que parecía imposible poder avanzar nuevamente. Al poco tiempo de encontrarse allí, el Capitán Carlstone subió con el pelotón de Compañía y guió a los hombres sobre la cresta. Luego, fuego más fuerte de la artillería y de los morteros los obligó a retroceder a la relativa seguridad de los cráteres y de una gran zanja en la ladera sur del "Tit Derecho". El Capitán Carlstone dirigió nuevamente al 3. Grupo sobre la cresta. Esta vez, el Grapo apenas la había cruzado cuando el fuego de morteros hirió al Capitán Carlstone en la mano. Ordenando al Grupo que avanzase a través de la ladera norte del "Tit Derecho", el Capitán Carlstone regresó a la zanja, en la ladera sur. Solicitó fuego de artillería sobre "El Estribo", donde nuestra artillería lo había detenido a las H) + 6, de acuerdo al plan establecido.

Después que el 3. Grupo de la 2. Sección había avanzado más allá del "Tit Derecho", la 4. Sección, conducida por el Teniente 1ro D. Harold Me Swain, subió a la misma colina, acompañado por casi toda la 3. Sección (mapa N° 11). Esta fracción debía haber seguido a la 1. Sección en la columna derecha, pero se perdió y se encontró encuadrada con la 4. Sección a la izquierda. Informado de que había francotiradores y ametralladoras enemigas en la ladera norte del "Tit Derecho", cerca del camino, el Teniente 1° Me Swain mandó al Sargento Earl Le Beau, jefe de la Sección Ametralladoras, con tres artilleros para localizar y destruir las posiciones alemanas. En la cresta de la colina, los artilleros no hallaron ametralladoras; sólo un fusilero, a quien mataron inmediatamente.

El jefe de la Compañía, que había sido herido, puso al Teniente I9 Me Swain a cargo de la Compañía E, ya que su 2" jefe, el Teniente 1° D. Harold W. Moore, se encontraba a 1.500 m. de allí, en la ladera opuesta del cerro del cementerio. El jefe del 2. Batallón, el Coronel Kendall, había subido al "Tit Derecho"; intranquilo porque la Compañía se había retrasado algo de la hora .ordenada, hizo avanzar desde la colina a Me Swain y sus hombres de las 3. y 4. Secciones, golpeándolos ligeramente con su bastón e impulsándolos adelante. Cuando partieron, el Coronel Kendall y el Capitán Carlstone permanecieron en una zanja en la ladera sur del "Tit" y continuaron solicitando fuego de artillería, hasta que éste fue colocado en "El Estribo".

Para apresurar el avance de la Compañía E, el jefe del Batallón también pidió apoyo de tanques y ordenó a la Compañía G que se moviese hasta el "Tit Derecho", permaneciendo allí lista para entrar en acción cuando fuese necesario.

Después de abrir una brecha a través de una alambrada con un torpedo bangalore, el Teniente 1° Me Swain condujo a sus hombres sobre el "Tit" hacia el camino. Cruzando la hondonada más allá del "Tit", el Grupo se abrió paso a fuerza de hachas a través de más alambre de púas y, haciendo frente a un fuerte fuego de artillería y de morteros, avanzó sin tregua hasta un punto justo debajo de la curva de más al oeste del camino hundido en "El Estribo". Allí, el fuego de morteros aumentó y una lluvia de granadas de mano y de luces de bengala cayó sobre ellos desde el extremo oeste de la cresta de "El Estribo". Al iluminar la zona las luces de bengala, abrieron fuego las ametralladoras desde las casas y trincheras cerca de la cresta, en ambos flancos, causando muchas bajas a la Compañía E.

Algunas fracciones de la 2. Sección, a unos 150 m. más al este de la ladera sobre el camino hundido, también habían quedado ancla-das allí. Se les unió el Teniente 1ro Me Swain, haciendo de jefe de Compañía.

Frente a este fuerte fuego, todas las fracciones de la Compañía E, exceptuando la 1. Sección (aislada en la punta este de "El Estribo"), se atrincheraron a lo largo de la ladera delantera, sobre y debajo del camino hundido. El Sargento Ayudante Theodore J. Kerey, de la 4. Sección, informó sobre la gravedad de la situación al Coronel Kendall, quien se hallaba a 50 m. a retaguardia con un grupo de comando de telefonistas, operadores de radio y oficiales de enlace. Con esta información, el Coronel Kendall se dio cuenta que tomar "El Estribo" significaba reducir los puntos fortificados enemigos en la cresta. Pronto se descubrió que esto no sería una empresa fácil: los alemanes estaban situados en emplazamientos hábilmente ocultos y bien construidos. Como se supo después, había por lo menos 4 puntos fortificados, con aproximadamente 12 ametralladoras. Tres de estas posiciones se hallaban en las casas Nros. 8, 9 y 10 a lo largo de la cresta de "El Estribo"; el cuarto era una trinchera entre las dos casas más al oeste. En estas fortificaciones cubiertas, ametralladoras con campos de tiro cruzados, dominaban completamente la pendiente anterior de "El Estribo". Los accesos alrededor de la extremidad este, estaban también cubiertos (mapa N° 12).

Empleando los únicos medios efectivos que tenía a mano, el Coronel Kendall se preparó para efectuar fuego directo sobre estas posiciones. Mandó un grupo de la Compañía E, al mando de un oficial, para destruir el nido de ametralladoras del extremo oeste de "El Estribo". Para asaltar este emplazamiento, los hombres de este grupo debían trepar por una terraza en la ladera delantera. Al subir y ponerse a descubierto, los sirvientes de ametralladoras alemanas abrieron un terrible fuego, segando a nueve hombres. Sólo el oficial y dos soldados regresaron con vida.

Mientras la posición del oeste estaba siendo atacada, el Coronel Kendall dirigió un pequeño pelotón de comando y un puñado de hombres de las 2. y 4. Secciones, contra un nido de ametralladoras en la casa N9 9. Avanzando desde el camino hundido, donde dejó el grueso de la Compañía E, el jefe del Batallón subió por la ladera delantera de "El Estribo", instando a sus hombres a que se adelantaran, ordenándoles y sirviéndoles de ejemplo. Antes de asaltar el nido de ametralladoras, reunió la máxima potencia de fuego posible del Grupo y él mismo tiró con cuanta arma tenía a su alcance. Arrebatando un fusil ametrallador Browning a un soldado que no lo usaba, el Coronel Kendall lo vació sobre el nido de ametralladoras de la casa. Luego tiró con éxito con una carabina, hasta que consumió toda su munición, la de un fusil M -1 y granadas de fusiles antitanques. Después de eso, tomó una "bazooka" (lanzacohetes), que estaba cargando un observador de artillería y dirigió tres proyectiles a la casamata. Los primeros dos tiros pasaron por encima del blanco, pero el tercero dio justo en el centro. Entonces, mandó tres hombres alrededor de la casa, para cubrir la posición. No habían adelantado mucho, cuando se vieron obligados a detenerse por el fuego de ametralladoras, de un cráter de granada, en la cima de "El Estribo". Mientras tanto, ordenándoles a dos otros hombres que le siguiesen, el Coronel Kendall se lanzó hacia la casa. Al aproximarse, se detuvo y arrojó dos granadas a los sirvientes de las ametralladoras enemigas, matando a algunos y obligando al resto a retroceder a través de la cima de "El Estribo" hasta las posiciones de cambio, a unos 50 o 100 m. de allí. No comprendiendo, aparentemente, que por su inspirado ataque, había arrojado a los alemanes de su punto fuerte casi solo, el Coronel Kendall levantó su brazo para lanzar otra granada y le quitó la chaveta. Medio agazapado y asomándose por la esquina de la casa, su silueta se destacaba perfectamente con la claridad de la luna. En el último segundo antes de que el Coronel Kendall arrojase la granada, tina ametralladora abrió fuego desde una. posición 110 más lejos de 75 m. de allí. Los proyectiles le dieron justo en la cara. Al caer a tierra, la granada explotó contra su cuerpo.

La muerte del Coronel Kendall, que ocurrió entre las 3,00 y 3,30 h., produjo una detención temporaria en el ataque a los puntos fuertes enemigos. Asumiendo el mando de la agrupación que el Coronel Kendall había conducido por la colina, el Teniente 1° Me Swain les ordenó que se atrincherasen alrededor de la casa N° 9 y apostó un puñado de hombres en el edificio mismo. Mientras se atrincheraban, una ametralladora de la 4. Sección, que se había emplazado frente al camino hundido, abrió fuego sobre los hombres que estaban alrededor de la casa. Un impacto le sacó la pala de la mano al Sargento Ayudante Kerey, que estaba cavando en la cresta. La ametralladora tiró unos pocos proyectiles más, antes que el Cabo Joseph Murray, el jefe del Grupo, identificara a los hombres de la cresta como miembros de nuestras tropas y cesara el fuego.

La Compañía E se encontraba en una posición peligrosa. Desparramados por "El Estribo", sus hombres, los remanentes de la 1. Sección, un puñado de las 2. y 4. Secciones y el Pelotón de Comando del Coronel Kendall, se hallaban en la cresta; y la mayoría, que consistía en grupos esqueléticos de las 2., 3. y 4. Secciones, estaban atrincherados contra las terrazas, sobre y debajo del camino hundido. Los alemanes no habían sido desalojados de sus puntos fuertes y el poderío efectivo de la Compañía E había quedado disminuido considerablemente. . Durante las primeras ocho horas, 89 hombres de la Compañía habían sido muertos o heridos. Sus repetidos pedidos de tanques para actuar contra las casamatas, aparentemente no habían recibido contestación.

En realidad, el pedido de tanques de la Compañía E no había aportado ayuda alguna, porque los tanques habían encontrado tanta oposición que no podían llegar a "El Estribo". En cuánto el Coronel Kendall llegó a la base de "El Estribo", pidió fuerzas blindadas para destruir las posiciones de ametralladoras de las casas y terraplenes a lo largo del camino. Con esa oposición neutralizada, la Compañía G y los tanques podrían subir rápidamente y ayudar al desorganizado Grupo de "El Estribo".

Unas horas antes de que se efectuara este pedido de tanques, había partido la Sección de Minas, compuesta de 20 hombres de la Compañía Antitanque, a órdenes del Capitán D. Clarence E. Meeks. Éste, de acuerdo al plan inicial, debía retirar las minas del camino del cerro. Fuerte fuego de ametralladoras y de francotiradores cerca de los "Tits", había obligado a la Sección a meterse en una zanja. Una faja de minas Teller de unos 75 m. de largo, ubicada entre los ‘"Tits", permaneció sin ser tocada.

A las 3,00 h., en contestación al pedido del Coronel Kendall, bajaban por el camino Minturno – Santa María cinco tanques medianos de la Compañía C del 760. Batallón de Tanques, a las órdenes del Teniente 1ro D Eugene E. Gleissner. Dos de ellos permanecieron fuera de la vista del enemigo, a lo largo del escalón de la curva en escalera del cementerio, mientras los otros tres avanzaban. En el ‘Tit Izquierdo" el tanque guía, llevando al jefe de la Sección, tocó una mina y quedó inutilizado; el Teniente I9 Gleissner resultó tan mareado por la explosión, que regresó al Puesto de Combate del Be-gimiento. Por lo tanto, el avance de la columna blindada fue detenido.

Acicateados por el llamado de la infantería solicitando apoyo, los Tenientes Iros. D. Paul F. Scholer y D. Wilbur R. Crowley, oficiales de enlace de tanques con el E. 351, partieron en una semioruga hasta los vehículos atascados. Merced a sus esfuerzos, el segundo tanque pudo continuar la marcha. Antes de avanzar muchos metros, éste también tocó una mina, que lo inutilizó e hirió al Teniente 1ro Scholer, al Teniente 1ro Crowley y al Sargento 1? Pinckney D. Upchurch. La explosión dejó atravesado al tanque en el camino, bloqueándolo e impidiendo cualquier avance.

El fracaso de este segundo intento, trajo al Coronel D. Arthur S. Champeny, jefe del Regimiento, para supervisar los tanques y reorganizar el ataque. El sargento más antiguo del destacamento de tanques rehusó intentar un nuevo avance, de modo que otro sargento asumió el mando. Trató de hacer avanzar al tercer tanque y éste chocó con otra mina. Era entonces alrededor de las 5,00 h. y el Coronel Champeny efectuó un llamado a la D. 88 para que enviasen otra sección de tanques, a fin de destruir los nidos de ametralladoras. Los refuerzos solicitados tardaron varias horas en llegar; mientras tanto, la Compañía G, que con la ayuda de los tanques debía haber terminado con los puntos fuertes enemigos de "El Estribo", quedó detenida.

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